Día 5. Ponferrada, Villafranca del Bierzo y finalmente Trabadelo
Ponferrada - Villafranca del Bierzo - Trabadelo (33,7 km, según wikiloc 32,28 km...)
Hoy he salido muy pronto de Ponferrada, faltaban pocos minutos para las 6 am y ya estaba en la calle con la mochila a la espalda (parece que cada día pese más)... Recordaba el placer que quitarse la mochila, y lo sigue siendo. Pero estoy nervioso, he quedado Villafranca del Bierzo a comer con una amiga y compañera de trabajo recién jubilada.
Hoy he salido muy pronto de Ponferrada, faltaban pocos minutos para las 6 am y ya estaba en la calle con la mochila a la espalda (parece que cada día pese más)... Recordaba el placer que quitarse la mochila, y lo sigue siendo. Pero estoy nervioso, he quedado Villafranca del Bierzo a comer con una amiga y compañera de trabajo recién jubilada.
Inicio el camino oscuro a la salida de Ponferrada a una zona llena de naves industriales, donde hay muchos carteles que señalan naves en venta… Imagino que antes de la crisis, no había tantos. He tardado una hora en encontrar algo abierto para tomar un café… Una gasolinera. Más adelante he encontrado un bar de un albergue donde he desayunado…
Pero mi objetivo de hoy es comer en Villafranca, con una buena persona y amiga, Mari Luz…
La hoya del Bierzo, una llanura resguardada por montañas que impiden el paso del clima atlántico, se ofrece hoy como escenario al Camino de Santiago. Aquí, vides retorcidas de uva Mencía y poblaciones colmadas de servicios reciben a diario el repique de los bordones y el vaivén de las mochilas. El paso cómodo por Compostilla, Columbrianos, Fuentes Nuevas, Camponaraya y Cacabelos se torna pesado tras cruzar el río Cúa en dirección a Pieros y Villafranca del Bierzo.
Mari Luz está radiante. Ha reservado para comer en el Restaurante El Padrino (más que recomendable, pero si queréis ir, reservar), hemos tomado café en terrazas, hemos visitado todos los rincones de este, que fue el pueblo donde realizó hace algunas décadas sus estudios de Bachillerato… Gracias Mari Luz has sido una magnífica anfitriona, y hasta pronto!!
Cuando me dispongo a seguir después de casi 5 horas de parada y buena compañía, descubro que he olvidado mi gorra con visera y telón protector para el sol en un bar donde me he rehidratado a la entrada de Villafranca… No he vuelto a buscarla. A partir de hoy utilizaré una camiseta que me la colocaré a modo de “cubrecabeza” egipcio.
Los últimos 10 km de hoy se hacen un poco duros por el cansancio acumulado y por el exceso de asfalto del trayecto, pero vale la pena llegar al primer albergue donde vuelvo a alojarme en una habitación. Lo mejor antes de la ducha y la cena, poner los pies en el río, con una agua helada que me ha aliviado el dolor de los pies. Cena y charla de sobremesa con César













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